sábado, 17 de diciembre de 2016

Contra la penumbra

Me gustaría que soplara un viento inesperado
que tuviera la fuerza suficiente
para llevarse el gris abrumador que nos rodea.

Ojalá que otro viento naciera de nosotros
y disipara las partículas de mugre tenebrosa
que se alojan en tu mente y en la mía.

Hay tardes sombrías, fuera y dentro del amor.
Nos conviene hacer algo más que esperar vientos:
debemos tomar medidas contra la penumbra.

Podemos deleitarnos imaginando flores blancas
iluminadas por una brillante luna llena
o mirando en ese libro las pinturas de Gauguin.

Apriétate conmigo esta noche, toda la noche,
y al alborear veremos soles en las gotas de rocío
como si todo, todo lo malo hubiera pasado.

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