domingo, 13 de noviembre de 2016

Me gustabas mucho más entonces

Me gusta esa muchacha esbelta.
Se ha sentado a una mesa, en la terraza.
y ha encendido un cigarrillo.
Me deleito en sus gestos
y me admira su manera de cruzar las piernas.

Pero me gustaba mucho más en otro tiempo,
cuando no había móviles
porque ahora no hay manera, no hay manera
de encontrarle una mirada.

Está atenta a la pantalla
y se encorva sobre su luz artificiosa
cuando escribe.
Su silueta ya no es grácil
No parece tan airosa como antes.

Hace un rato que quiero ver las niñas se sus ojos
y mirarla sonriendo para que le brillen,
como antaño.
Pero ella sigue atenta a la pantalla,
atenta a la pantalla,
Cada vez más encorvada.

Me gustaban más las muchachas que fumaban,
cuando no había móviles
y podíamos cruzar miradas, sonreírnos
y hasta puede que tomar otro café,
charlando.

Así nos conocimos una tarde.
Sus ojos reían en los míos
y mis ojos reían en los suyos.
Nos hicimos amigos
y, risa a risa, muy buenos amigos.

Pero ahora se ha echado un amante
que no la hace reír apenas,
que ilumina malamente sus facciones,
robándole belleza.

Es triste ver a una mujer garbosa así, 
encorvada sobre un amante que no la hace reír.

Me gustabas mucho más entonces.

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