jueves, 22 de septiembre de 2016

El fuego de la noche

Eran las primeras tardes del otoño
declinada el sol tras las montañas
los reflejos rosados del ocaso
bullían en tus ojos y en los míos
mientras en nuestras entrañas
prendía el fuego de la noche.

Ido el sol,
tus labios y mis labios
eran ríos de fuego
que encendían al oscuro mar. 

Un cielo con luna roja
en la ventana
dejaba caricias rosa
en nuestra cama.

Tu vida y mi vida
ardían en el fuego de la noche.

El cielo y el fuego
Tu fuego y mi cielo
Tu vida y mi vida
eran más que mil vidas
que encendían mil fuegos
en miles de cielos.

Perdidas y ardientes en el fuego de la noche
tu vida y mi vida 
dos llamas
eran todas las llamas.

Tu vida y mi vida
ardían en el fuego de la noche
¿recuerdas?
Y eran más que mil vidas
Eran más que mil llamas

Eran todas las vidas.
Eran el fuego.

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